Montse Plá

Mónica Regueiro

Cecilia Gessa

Creo que a estas alturas y después de tantas historias contadas ya sabréis más que de sobra como preparo mis sesiones de retrato. He contado en muchas ocasiones la búsqueda de información que realizo los días previos a una sesión. Esto es tanto por mi, para tener todas las referencias posibles, como por crear el clima adecuado y poder entablar una conversación que no sea anodina, sino con sentido. No siempre puedo encontrar toda la información que me gustaría y si la encuentro tampoco siempre tengo el tiempo necesario para estudiarla a tan a fondo como debiera. Pero de cualquier manera este paso es tan importante como el resto del proceso en mi flujo de trabajo.

Hoy es una de esas ocasiones en que no tengo tiempo de nada durante la semana ya que estoy preparando varios artículos, próxima portada de nuestra revista, organizando un par de eventos, y preparando también la logística del próximo viaje de un mes a Latinoamérica. Demasiadas cosas, si.

Así pues aunque ya conozco parte de su trayectoria, la única información que puedo leer de momento sobre Cecilia es la que por email me llega de su agencia donde está resumido su perfil profesional. Actriz ya lo sabía, pero por lo que veo también dirige y produce varias obras de teatro… Esto me hace pensar en una mujer muy vital y con mucha confianza en si misma 

 

Ya en el estudio en Kanau, aprovecho los primeros minutos mientras mi amigo Juanjo y yo preparamos la parte técnica, para conversar con Cecilia e ir fijandome en facciones, vestimenta, gestos, etc, y durante este proceso es cuando de verdad empiezo a pensar en cómo voy a afrontar técnicamente la sesión. Estos minutos de conversación con Cecilia me confirman que tal y como yo pensaba es una mujer con carácter, pero a la vez divertida y de trato cercano, además de una mujer muy atractiva y con bastante glamour. Creo que antes de empezar ya tengo en mente, bueno… más o menos lo que vamos a conseguir.

 

Finalmente me decido por el color negro para el fondo justo antes de empezar, y se me ocurre además que si trabajamos con ella sobre una mesa, podrá jugar con apoyos de sus manos y brazos dentro del encuadre de una manera natural, y lo mejor…. estará más o menos a mi altura y no tendré que tirarme al suelo.  Me he dado cuenta tras la maratón de retratos que este mes de julio hice para Olympus dentro de las actividades de PhotoEspaña, que soy capaz de improvisar y resolver con bastante acierto más rápido de lo que creía.

 

Empieza el juego, ella está perfecta y a medida que vamos avanzando la sesión parece que todo empieza a tener sentido. Le pido que apoye el cuerpo a un lado u otro sobre una pierna, quiero intentar darle algo protagonismo a los brazos y las manos. Al hacerlo veo que puedo utilizar la mano con anillo que queda en semi oscuridad como punto de interés en contraste con el principal que es su rostro en el tercio superior derecho.
Todo está en su sitio ahora y disparo unas cuantas veces hasta conseguir, ahora sí la toma perfecta.

 

Rebeca Sala

Jon Mendía 

María Hinojosa

Pepón Nieto

Con nombre que ya denota cercanía, Pepón es un actor de notable presencia en los últimos años en pequeña y gran pantalla al que quiero fotografiar hace ya algún tiempo, pero al que por unas y otras causas no conseguía acercarme. Todo llega en su debido momento me he dicho siempre, y efectivamente cuando por fin consigo localizarle y sin mas le propongo cita y sesión para un retrato, acepta sin dudar, y ponemos la fecha.
El día de nuestra cita, por teléfono y tras indicarle como llegar al estudio le invito a tomar café en un bar cercano, con la intención de tener algunos minutos de conversación llana antes de la sesión.
-No Pepe, ya he tomado hace un momento, nos vemos directamente allí.
Bueno, pues nada, el café me lo tomo con mi buen amigo Felix que hoy como tantas otras veces me presta el estudio y el equipo de luz para estos menesteres fotográficos. Eso si, no debemos demorarnos mucho, porque aun tengo que preparar lo necesario para trabajar con mi invitado de hoy.
Cuando llegamos observo que poco tengo que preparar, ya me tienen casi todo resuelto a falta únicamente claro, de mover alguna cosilla y terminar de poner la luz a mi gusto, y eso no lo haré bien hasta que esté Pepón delante. Como ya es la hora y debe estar a punto de llegar salgo a la puerta a esperarle. Nada mas asomarme le veo aparecer doblando la esquina, teléfono en mano siguiendo las instrucciones del navegador.
Ya estamos aquí, y ahora si, mientras termino de ajustar luces con Pepón delante, conversamos para abrir el ambiente. También aprovecho y repito dosis de café, aunque esta vez es de máquina. No es lo mismo, pero yo ya tengo costumbre y no me disgusta.
Cuando tengo todo dispuesto y hago unas primeras pruebas. Aunque para iluminar estoy utilizando una ventana grande que me proporciona una luz suave, decido crear un ambiente algo mas duro contrastastando bastante el resultado, al alejar el panel reflector que utilizo por el otro lado como único recurso.
Empezamos ahora con una propuesta un tanto seria, intentando una toma muy frontal y gesto sereno, que tras varios disparos la verdad es que no queda nada mal y le sacamos  partido ya que
Por lo general en mis fotografías no soy partidario de gestos que distraigan mucho del propio y natural del retratado, pero ahora con Pepón a medida que avanza la sesión intuyo posibilidades que quizás tambien me gusten sin alejarme demasiado del resultado que pretendo. Jugando además un poco con las manos dentro de lo que la cercania del encuadre nos permite, Pepón me regala algunos gestos muy suyos que están dando muy bien en cámara, y que por supuesto aprovecho sin abusar de ello. Minutos después vuelve con algún gesto y fuerzo las manos en la esquina del encuadre pidiéndole que desabroche un botón de la camisa
En este punto es donde centramos la atención durante unos pocos disparos, no muchos, pero es de aquí de donde sale el que queda como retrato definitivo.
Gracias Pepón.