Tips para tus retratos de verano

Quiero dejaros aquí unos pequeños consejos, básicos pero efectivos a tener en cuenta para vuestros retratos veraniegos. Estoy seguro de que a los que estéis empezando con la fotografía o con el retrato os serán muy útiles.
Como bien sabéis soy fotógrafo de retrato dedicado casi al 100×100 a esta disciplina, y aun así no puedo decir que lo sepa todo sobre el tema. Nunca debemos desdeñar ningún consejo de nadie, puesto que siempre se aprenden cosas nuevas que nos ayudan a mejorar .

 

    • La luz del sol es la luz por excelencia, pero eso no quiere decir que disparar directamente bajo el sea lo mejor para un retrato, sobre todo las horas centrales del día. Estas hora proporcionan una luz muy directa y dura, aparte de ser muy cenital. Por lo tanto o evitas las horas de luz dura o bien busca un espacio a la sombra donde acomodar a tu modelo para el retrato.
      La sombra de un árbol o algunos arbustos tambien puede crear interesantes zonas de pequeñas luces que se cuelan entre las hojas, dando un aspecto muy artístico a la fotografía. Si dispones de una sombrilla o paraguas translúcido, podrás crear una luz suave situándolo sobre tu modelo.
    • Utiliza aperturas grandes de diafragma. Esto hará que la atención se centre totalmente sobre el sujeto, al conseguir un desenfoque artístico del fondo también llamado Bokeh.
    • No dispares por que si. Gira, muévete o mueve a tu modelo para buscar el encuadre y el fondo perfecto. Solo con girar alrededor de él ya verás que aparecen varias opciones totalmente diferentes. Prueba con varias.
    • Un retrato no debe tener al sujeto en el centro, recuerda la regla de los tercios y utilízala:
      Para quien no la conozca:
      Regla de los tercios: Divide la imagenen tres tercios imaginarios, tanto horizontales como verticales, el resultado de esto será un rectángulo dividido en 9 partes iguales.
      Los cuatro puntos de intersección de esas líneas son los puntos fuertes en los que puedes situar al sujeto para dotarlo de mas interés.
      (En caso de un primer plano cercano, utiliza la linea del tercio superior para situar la altura de los ojos del modelo)diagrama de la regla de los tercios
    • Enfoca siempre a los ojos. Toda la fuerza de un retrato está en la mirada siempre que esta esté dirigida a la cámara. Si es el caso, una vez elegido el encuadre, enfoca a los ojos, bloquea el foco sin soltar el botón de disparo. Reencuadra ahora la escena y dispara.
    • Prueba a hacer algún retrato con la luz del amanecer o del atardecer y te llevarás una agradable sorpresa. Instantes después de la salida del sol y justo antes de su puesta tenemos unos momentos mágicos denominados Hora dorada caracterizados por tener una temperatura de color cálida, que tintará de dorado nuestra imagen haciéndola muy artística y emotiva.Pepe Castro, fotógrafo retratista
      Instagram @PPCastro

 

En Bogotá con el Padre Francisco de Roux

El proyecto en el que actualmente estoy inmerso www.nobelpaxportraits.com, crece cada vez mas y cada vez se hace también mas bonito. Tanto por el camino en si mismo como por las personas que por el mismo me voy encontrando, en este ir y venir en busca de los premios Nobel de la paz.
Este pasado mes de marzo 2018, en ese viaje por tierras americanas que tenía como objetivo entre otros el entrevistar y retratar al presidente de Colombia, D. Juan Manuel Santos, tuve tambien la oportunidad de entrevistarme con un gran hombre. Un hombre que tiene una importante función en la investigación y resolución del conflicto armado en Colombia y presidente de la “Comisión para el esclarecimiento de la verdad”. Se trata del padre Francisco de Roux del que hay múltiples referencias en internet, y del que por lo tanto no voy a escribir ya que habrá quien lo haya hecho con toda la información y despliegue que el personaje se merece
Si quiero dejaros, este video del encuentro y entrevista recién editado, formando parte de las entrevistas que realizamos dentro del proyecto a los influencers de Paz.


Pepón Nieto

Con nombre que ya denota cercanía, Pepón es un actor de notable presencia en los últimos años en pequeña y gran pantalla al que quiero fotografiar hace ya algún tiempo, pero al que por unas y otras causas no conseguía acercarme. Todo llega en su debido momento me he dicho siempre, y efectivamente cuando por fin consigo localizarle y sin mas le propongo cita y sesión para un retrato, acepta sin dudar, y ponemos la fecha.
El día de nuestra cita, por teléfono y tras indicarle como llegar al estudio le invito a tomar café en un bar cercano, con la intención de tener algunos minutos de conversación llana antes de la sesión.
-No Pepe, ya he tomado hace un momento, nos vemos directamente allí.
Bueno, pues nada, el café me lo tomo con mi buen amigo Felix que hoy como tantas otras veces me presta el estudio y el equipo de luz para estos menesteres fotográficos. Eso si, no debemos demorarnos mucho, porque aun tengo que preparar lo necesario para trabajar con mi invitado de hoy.
Cuando llegamos observo que poco tengo que preparar, ya me tienen casi todo resuelto a falta únicamente claro, de mover alguna cosilla y terminar de poner la luz a mi gusto, y eso no lo haré bien hasta que esté Pepón delante. Como ya es la hora y debe estar a punto de llegar salgo a la puerta a esperarle. Nada mas asomarme le veo aparecer doblando la esquina, teléfono en mano siguiendo las instrucciones del navegador.
Ya estamos aquí, y ahora si, mientras termino de ajustar luces con Pepón delante, conversamos para abrir el ambiente. También aprovecho y repito dosis de café, aunque esta vez es de máquina. No es lo mismo, pero yo ya tengo costumbre y no me disgusta.
Cuando tengo todo dispuesto y hago unas primeras pruebas. Aunque para iluminar estoy utilizando una ventana grande que me proporciona una luz suave, decido crear un ambiente algo mas duro contrastastando bastante el resultado, al alejar el panel reflector que utilizo por el otro lado como único recurso.
Empezamos ahora con una propuesta un tanto seria, intentando una toma muy frontal y gesto sereno, que tras varios disparos la verdad es que no queda nada mal y le sacamos  partido ya que
Por lo general en mis fotografías no soy partidario de gestos que distraigan mucho del propio y natural del retratado, pero ahora con Pepón a medida que avanza la sesión intuyo posibilidades que quizás tambien me gusten sin alejarme demasiado del resultado que pretendo. Jugando además un poco con las manos dentro de lo que la cercania del encuadre nos permite, Pepón me regala algunos gestos muy suyos que están dando muy bien en cámara, y que por supuesto aprovecho sin abusar de ello. Minutos después vuelve con algún gesto y fuerzo las manos en la esquina del encuadre pidiéndole que desabroche un botón de la camisa
En este punto es donde centramos la atención durante unos pocos disparos, no muchos, pero es de aquí de donde sale el que queda como retrato definitivo.
Gracias Pepón.

Carolina Bang

Llevaba bastante tiempo con la intención de fotografiar a Carolina. De hecho fue en 2011 en el estreno de La Chispa de la Vida, de Alex de la Iglesia, donde tuve la suerte de conocerla en persona y ese mismo día ya dejamos pendiente la cita para esta sesión, que a priori sería en un plazo mas cercano. Pero como digo siempre, las cosas pasan cuando tienen que pasar, y si antes no pudo ser, estoy seguro de que el momento tenía que ser este y no otro.
He quedado con ella en la oficina de la productora donde el inagotable Alex de la Iglesia germina todos sus proyectos. Ya conozco el lugar por haber realizado allí otra sesión al mismo Alex, hará unos dos años mas o menos.
Es un poco complicado, porque el espacio, una sala de reuniones, es irregular ademas de tener aparte de otros muebles, una gran mesa de cristal y sus sillas que casi lo ocupan todo, dejando muy poco margen de maniobra. Además es una sala completamente acristalada y sin posibilidad de cerrar la entrada de luz directa del exterior. Aún así, ya me arreglé la vez anterior y esta no va a ser menos.
Carolina aparece poco después para saludarme, por supuesto tan guapa como me esperaba, pero vestida completamente de negro. Al observar el contraste del negro con su piel y su cabello, decido resaltar aún más su tez blanca y su pelo rubio utilizando el negro también como fondo y crear un ambiente mas íntimo en la imagen. Ella desaparece tras el saludo y algunas palabras para seguir trabajando en un despacho contiguo, mientras yo pongo manos a la obra y empiezo a crear mi escenario de luz.
Apoyado en un esquinazo y sujeto con una silla, un fondo negro, una cabeza de flash con ventana por el lado derecho, por el izquierdo un fondo desplegado también por la parte negra para cortar la entrada de luz día, y por delante de este fondo un reflector mas pequeño, blanco, para rellenar lo que necesito. E Voilá!
Vuelve Carolina cuando la aviso de que está todo dispuesto, El plano que voy a utilizar es corto, como casi siempre, centrándome mucho en la expresión y abstrayéndome del resto. Mientras termino de medir la luz y teniendo esto en cuenta le doy unas breves pautas de lo que quiero y como gran profesional que es lo entiende a la perfección. Va a ser una sesión de poco tiempo, pero no por ello el resultado tiene va a dejar de ser bueno.
En un momento dado le pido que use un apoyo para jugar con su mano dentro de el, que procure deshacerse de cualquier pensamiento durante unos minutos y que atienda a mi conversación sin nada mas en la mente. Con estas indicaciones disparo mi cámara varias veces de manera tranquila, buscando como siempre algo que me llame la atención y que me atraiga como creador y como espectador. Al cabo de un rato realizo varios disparos entre los que creo voy a encontrar lo que buscaba, y no me equivoco. Ahí está… perfecta, guapísima, Carolina Bang.

Juanma Cifuentes

A veces, y a decir verdad muchas en esta profesión, tal y como decía aquella vieja canción de Ruben Blades, la vida te da sorpresas. Cuantas y que buenas llevo ya a lo largo de mi carrera como retratista y las que quedarán, espero.
Esto lo digo porque recientemente estuve durante un fin de semana dando unos talleres de fotografía invitado por el colectivo foto Albacete y su presidente, mi buen amigo y gran fotógrafo, Juan Zamora. No es la primera vez, ya hemos hecho alguna otra convocatoria por allí y siempre gracias a su magnífico trabajo como colectivo ha resultado exitosa.
Ese fin de semana mientras descargábamos el equipo y entre todos preparábamos un poco el terreno para la llegada de los alumnos del día siguiente, andábamos entre chistes y conversación fotográfica cuando Juan me propone algo que no me esperaba y a lo que no podía rehusar.
-Pepe, ya que estás aquí todo el finde, te apetecería retratar a Juanma Cifuentes? Es de aquí, es amigo mío y puedo decírselo.
-Que sorpresa, Juan! por supuesto que si, llámale y quedamos para el domingo al terminar el taller.
Ese domingo al terminar y mientras entre todos recogemos el desbarajuste que queda después de dos días de trabajo en grupo, luces, cables, telas y aparatos varios, yo sabiendo que aun me queda algo por hacer, me dedico en un apartado del salón a preparar un pequeño set de luz y fondo negro para cuando llegue Juanma. Eso si, algo sencillo como siempre.
Aparece mi invitado a la hora prevista vestido de negro y con actitud de total predisposición para la sesión pactada. Durante unos minutos charlamos al tiempo que visitamos “La Perla” la casa rural que nos acoge en Chinchilla de Monte Aragón, un curioso lugar donde organizamos este tipo de actividades cuando estamos por la zona.
Tras esta visita no demoramos mas el trabajo porque poco después nos esperan en una bodega cercana, para con una visita y una cata de vinos cerrar esta magnífica jornada. Así pues, me pongo manos a la obra, mientras el resto de compañeros sigue recogiendo y dejando todo como estaba cuando llegamos.
Ya con Juanma en su sitio empiezo a trabajar iluminándole con un poco de luz lateral de una soft de medio tamaño y a partir de aquí ajusto el contraste con un reflector blanco por el otro lado hasta encontrar algo que me guste. Para que el fondo sea negro como pretendo, separo a Juanma un par de metros mas del fondo y vuelvo a ajustar la luz.
Mientras me cuenta cosas sobre su apasionante trabajo y el inminente estreno que tiene esta misma semana, yo voy haciendo el mío, y disparo una y otra vez pero sin prisa, siempre buscando el gesto y el momento. Jugamos un poco con el movimiento de sus manos para que entren en la composición en un plano corto y comprometido, pero de los que a mi mas me gustan. A partir de aquí no hacen falta mas que unos minutos, y si! Ya lo tengo