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Juanma Cifuentes

A veces, y a decir verdad muchas en esta profesión, tal y como decía aquella vieja canción de Ruben Blades, la vida te da sorpresas. Cuantas y que buenas llevo ya a lo largo de mi carrera como retratista y las que quedarán, espero.
Esto lo digo porque recientemente estuve durante un fin de semana dando unos talleres de fotografía invitado por el colectivo foto Albacete y su presidente, mi buen amigo y gran fotógrafo, Juan Zamora. No es la primera vez, ya hemos hecho alguna otra convocatoria por allí y siempre gracias a su magnífico trabajo como colectivo ha resultado exitosa.
Ese fin de semana mientras descargábamos el equipo y entre todos preparábamos un poco el terreno para la llegada de los alumnos del día siguiente, andábamos entre chistes y conversación fotográfica cuando Juan me propone algo que no me esperaba y a lo que no podía rehusar.
-Pepe, ya que estás aquí todo el finde, te apetecería retratar a Juanma Cifuentes? Es de aquí, es amigo mío y puedo decírselo.
-Que sorpresa, Juan! por supuesto que si, llámale y quedamos para el domingo al terminar el taller.
Ese domingo al terminar y mientras entre todos recogemos el desbarajuste que queda después de dos días de trabajo en grupo, luces, cables, telas y aparatos varios, yo sabiendo que aun me queda algo por hacer, me dedico en un apartado del salón a preparar un pequeño set de luz y fondo negro para cuando llegue Juanma. Eso si, algo sencillo como siempre.
Aparece mi invitado a la hora prevista vestido de negro y con actitud de total predisposición para la sesión pactada. Durante unos minutos charlamos al tiempo que visitamos “La Perla” la casa rural que nos acoge en Chinchilla de Monte Aragón, un curioso lugar donde organizamos este tipo de actividades cuando estamos por la zona.
Tras esta visita no demoramos mas el trabajo porque poco después nos esperan en una bodega cercana, para con una visita y una cata de vinos cerrar esta magnífica jornada. Así pues, me pongo manos a la obra, mientras el resto de compañeros sigue recogiendo y dejando todo como estaba cuando llegamos.
Ya con Juanma en su sitio empiezo a trabajar iluminándole con un poco de luz lateral de una soft de medio tamaño y a partir de aquí ajusto el contraste con un reflector blanco por el otro lado hasta encontrar algo que me guste. Para que el fondo sea negro como pretendo, separo a Juanma un par de metros mas del fondo y vuelvo a ajustar la luz.
Mientras me cuenta cosas sobre su apasionante trabajo y el inminente estreno que tiene esta misma semana, yo voy haciendo el mío, y disparo una y otra vez pero sin prisa, siempre buscando el gesto y el momento. Jugamos un poco con el movimiento de sus manos para que entren en la composición en un plano corto y comprometido, pero de los que a mi mas me gustan. A partir de aquí no hacen falta mas que unos minutos, y si! Ya lo tengo

Luis Guillermo Solís Rivera

Me paso la vida haciendo retratos y viajando de acá para allá con estos asuntos de la fotografía que tanto me llenan, pero hasta ahora no había tenido la ocasión de fotografiar al presidente de un país, es la primera vez. Siempre he defendido la idea de que las cosas suceden en su momento, cuando tiene que ser, y si antes no pude hacerlo, por algo sería.
Estoy en Costa Rica, un país al que tengo tantísimo cariño por muchas razones, entre otras porque desde hace unos años ha sido este país la puerta de entrada para mis proyectos en América, y mi segundo hogar dado las largas temporadas que en ocasiones para llevarlos a cabo me toca permanecer al otro lado del charco. Allí he encontrado grandes personas que me han acogido en su casa como si fuera mía y que de manera incondicional me han apoyado desde el principio. Mi manager Cata, con su trabajo es la principal culpable de que yo siga yendo y viniendo y por supuesto queriendo volver una y otra vez.
Hace unos dias el Sr Solís presidente de la república fue protagonista de una simpática anécdota de la que se hicieron eco muchos de los medios de comunicacion del mundo, recuerdo que al verla me dije… me gustaría fotografiar a este hombre. Yo tenia ya viaje planeado para un par de meses mas tarde, así pues nos pusimos manos a la obra en la labor de localizar y hacerle llegar la propuesta fotográfica. Poco después recibimos la respuesta afirmativa, allá vamos.
El día escogido llegamos a la casa presidencial, donde tras los minutos necesarios para pasar las obligatorias medidas de seguridad nos atienden y accedemos al interior, donde lo primero que me proponen es visitar dos estancias y elegir una donde desarrollar la sesión. Por varios motivos me decido por la sala contigua al despacho del presidente, mientras dentro él termina una primera reunión de la mañana. Gustavo siempre eficaz, tras escuchar mis instrucciones empieza a montar el escenario de luces y fondo para que yo pueda hacer ya las primeras pruebas, y así tener todo listo cuando aparezca el Sr presidente. Hecho todo esto, nos relajamos y tomamos un rico café de la tierra que amablemente nos sirven allí mismo .
Poco después nos anuncian que podemos prepararnos porque el presidente acaba de terminar y aparecerá en unos minutos. Todos nos ponemos ya en marcha.
Tras una presentación informal y distendida le invito a tomar asiento para terminar de iluminar y ajustar detalles mientras continuamos conversando. Descubro a un hombre familiar de gesto amable y conversación amena, mucho mas cercano de lo que a priori uno puede pensar que podría ser por obvias razones
Atiende con interés mis sugerencias mientras disparo la cámara intentando encontrar el retrato que busco, y contesta siempre sonriendo a cualquiera de mis preguntas. Alrededor, el resto del equipo escucha nuestra conversación y observa con silencio respetuoso el ritual de la sesión, que se hace breve por lo ameno y porque todo lo que el Sr Solís nos cuenta sobre sus experiencias como presidente y como padre de familia. Mientras todo esto sucede sigo concentrado a través del visor de mi cámara en buscar el momento preciso, y no mucho mas tarde me llevo por fin una gran toma.

Mar Abascal

Su papel de Pilar en la exitosa y longeva serie Gym Toni ha hecho que en los últimos años Mar Abascal no pase desapercibida para nadie, pero por si alguien aun no lo supiera, no solo pisa escenarios y platós como la gran actriz que es, sino que lo hace tambien como cantante, si, Mar es además una excelente soprano con muchos años de carrera musical a sus espaldas. Por esto hace ya tiempo que tenia ganas de conocerla y por supuesto de fotografiarla para incorporarla a mi ya nutrida galería personal de retratos. Si hay algo que agradezco de esta parte de mi trabajo como fotógrafo, a esta serie de retratos, es el hecho de poder elegir a quien voy a fotografiar en la próxima ocasión, siempre que después acepten mi propuesta, claro. Mar lo hace, aceptando mi reto fotográfico a la primera llamada tras la cual fijamos ya el día, lugar y hora.
Por fin el día elegido y durante el tiempo pasamos conversando alrededor de una mesa previo a la sesión fotográfica, Mar se muestra como es, dejando ver una personalidad desenvuelta y alegre, a la vez que dando la sensación de ser una mujer muy segura de si misma. Hablamos como si nos conociéramos de toda la vida y eso me encanta, y por supuesto ayuda mucho a que ambos vayamos creando el clima perfecto para lo que vendrá después, cuando vayamos al estudio y pongamos definitivamente manos a la obra.
Mientras hablamos me pregunta:
-Pepe, a la vista de todo lo que tienes fotografiado en tu galería, me pregunto, que hago yo aquí?
-Pero mujer, eres una de las caras mas conocidas de la tv y una gran actriz. Como que que haces aquí? Estaba deseando fotografiarte
Mas tarde caminamos juntos los pocos metros que nos separan del estudio, y una vez allí empiezo a preparar escenario y luces, algo sencillo como siempre. Un fondo negro, una luz principal suave, un reflector para rellenar sombras y rebajar contraste, y por supuesto una encantadora y predispuesta Mar son los ingredientes para empezar a trabajar.
-Te importa que ponga música, me encanta trabajar con música? me pregunta.
-En absoluto, todo lo contrario, me encanta
Del bolso saca entonces un pequeño altavoz bluetooth que conecta a su smartphone y enseguida empieza a sonar la música que ambientan los minutos que dura nuestra sesión.
Quiero a una Mar segura y atractiva, no quiero nada forzado y a ser posible nada que ella haya hecho antes, por otra parte tambien quiero dar cierto protagonismo a su melena. No es difícil sabiendo esto que tras unos minutos el resultado vaya siendo casi el deseado y es tan solo cuestión de tiempo y conversación encontrar el momento justo, el click final.

Carlos Herrera

Solo con nombrar su apellido, Herrera, uno ya parece escuchar la mas conocida, reconocida, amada y por ende tambien por algunos odiada, voz radiofónica de este país. Sin pelos en la lengua pero respetuoso y con verbo y gracia, desde hace años entretiene a fósforos y odiadores, afrontando durante las primeras horas de cada día los asuntos mas variopintos del panorama nacional e internacional.
Hemos quedado en un estudio de Madrid una calurosa tarde de junio, no ha sido posible concertar la cita con el tiempo antes de la sesión que a mi me gustaría, pero aun así estoy seguro de que el resultado de la misma será mas que satisfactorio. Tampoco tengo claro aún el tiempo del que vamos a disponer para trabajar, y lo entiendo, porque su agenda diaria y horarios no tienen mucho que ver con lo que la mayoría de nosotros tenemos por costumbre y obligación. Es algo mas complicada . Así pues prefiero tener todo mas o menos listo para cuando llegue, por si el tiempo apremiara poder al menos sacar adelante la sesión sin agobios.
Para el montaje decido a priori usar una luz principal, una de contra y tambien un reflector, para rebajar y contrastar a mi gusto, por supuesto luego lo afinaré todo cuando luego le tenga delante. Estoy precisamente en estas lides, moviendo y midiendo luz, cuando alguien abre la puerta y me avisa, Pepe, tienes ya aquí a Carlos. -Genial!
Lo primero que pregunto tras el saludo es precisamente el tiempo de que disponemos.
-No hay problema Pepe, haz lo que tengas que hacer, me dice.
En vista del regalo y para no liarnos directamente con la sesión, cosa que no me gusta nada, me permito regalarle y hojear con juntos uno de mis libros, un trabajo sobre el Corpus Christi toledano, que sabiendo su enorme afición a las procesiones, me apetece forme parte de su biblioteca. Esto da pié a empezar una conversación que  nos sirve de transición y reconocimiento del terreno tanto para mi, como supongo para él. En este tiempo previo tambien le adelanto como y lo fácil que va a ser esta sesión, y que lo que me gusta de un retrato es la verdad que cuenta el rostro de cada persona, y por que no, los años que hay invertidos en el. Lo entiende perfectamente, y según sus palabras, es por eso que está hoy aquí, aunque no puede evitar preguntarme:
-Y para esto cuantas fotos haces, Pepe? Harás chiquicientasmil
-Pues no, Carlos, no hago tantas ahora lo verás
Ahora si, disparo mi Hassel mientras Carlos posa mirando a cámara con soltura. Le estoy fotografiando si, pero no se por que tengo la sensación de que él tambien me está fotografiando a mi. Unos instantes después saca su teléfono y me dice
-Déjame ahora que te haga alguna yo a ti, de recuerdo.
-Por que no?
Seguimos trabajando, estamos de pié y tras algunos disparos decido acercar una plataforma para proporcionarle un apoyo, al hacerlo las manos entran en el plano cerca del rostro, la mirada es justo la que quiero, directa, pero con cierto aire de picardía… muy del Herrera.
Disparo unas cuantas veces mas y… si, creo que ahora tengo lo que buscaba.

David Amor

Quien no le conoce como Tito? el ingenuo monitor de fitness y ahora propietario del Gym Tony. Él es David Amor, una gran persona, si lo digo de verdad, es que es muy grande, al lado mío por lo menos. Pero ahora en serio, es grande como persona y eso es lo que mas me gusta, humilde, divertido y cabal. Todo esto lo descubro al conocerle personalmente durante una larga conversación el día que hemos quedado para hacer este retrato. Se lo he propuesto hace solo unos días, y la respuesta:
-Que casualidad, hace tiempo que quiero tener un buen retrato. Vamos a hacerlo, Pepe
Así pues, una vez de acuerdo, cerramos fecha y como punto de reunión intermedio elegimos la madrileña plaza de Las Ventas. Este día recojo allí a David y a mi ayudante y buena amiga Paloma, y juntos vamos al lugar de la sesión donde tendremos tiempo para picar algo y charlar antes ponernos a trabajar. Tiempo esencial y para mi el mejor recurso sin el cual me resulta algo mas complicado llevar adelante una sesión con certeza de éxito.
Terminado el ocio, Paloma y yo preparamos el escenario y las luces mientras David, que aunque se ofrece a ayudar no le dejamos, nos observa entre curioso y divertido.
Preparo una ventana como luz principal, un reflector de apoyo al otro lado, y una luz de contra lateral y algo recortada para marcar la silueta derecha de David. Después de un par de pruebas lo tengo claro y decidimos empezar con la sesión. Paloma con fotos de makin of, y yo concentrado en mi invitado de hoy, David.
Disparo mientras le hablo y pregunto por algunas cuestiones que me he guardado para este momento. David responde tranquilo y se deja llevar, todo va sobre ruedas. Sigo disparando, buscando un gesto y un cuadro cercano. Disparo despacio como si tuviera un carrete de los de antes en vez de una memoria con varios gigas. Al cabo de unos minutos se me ocurre que podría intentar buscar algo de fuerza en la parte baja del cuadro que soporte parte del peso de la imagen final. Le proporciono entonces un apoyo por delante para buscar un marco con sus brazos, y resulta perfecto.
El gesto de David ahora está entre ingenuo y pensativo, pero ante todo me parece muy directo y sincero.
Creo que es perfecto, y me quedo con el.

Angel de Miguel

Gracias a esta profesión y esta especialidad que tanto me gusta, tengo que reconocer mi suerte de poder conocer gente a la que de otro modo sería difícil, como son los artistas de cine y televisión. Hace unas semanas una amiga me propone realizar un retrato al actor Angel de Miguel, a lo que contesto de manera afirmativa, pero confesándole que no se quien es.
-Como no conoces a Angel? Pero Pepe, Angel es protagonista en la serie, “El secreto de Puente Viejo”
-Casi no veo televisión, la contesto algo avergonzado.
De cualquier manera, me encantan los retos y me encanta retratar, así que le pido que por favor busque en su agenda para hacer el hueco para una sesión. Después de informarme sobre el trabajo y trayectoria de Angel me apetece aun mas encontrarme con él, pero les propongo una cita algo mas larga para romper antes el hielo y ayudarme a preparar una idea sobre lo que debo buscar. Estamos de acuerdo y cerramos cita en Silk, mi restaurante favorito de Madrid.
Dias después en el lugar elegido, durante la comida y mientras conversamos veo a alguien que aun consciente de su éxito y popularidad resulta prudente en su conversación y con visión de futuro en cuanto a su carrera. Este mundillo es muy difícil me dice. No puedo estar mas de acuerdo pienso para mi, la vida da muchas vueltas y el futuro siempre es incierto, por lo que hay que seguir trabajando duro y ante todo tener los pies en la tierra. En alguna ocasión entre frases se le escapa una gran sonrisa de la que creo que no es consciente, cuando me cuenta algunos sucesos recientes.
La sesión la tenemos prevista en una sala aparte donde al terminar de comer empiezo a preparar el set, siempre en compañía de Angel que se ofrece a ayudarme en lo que pueda. En realidad es sencillo le digo, abrir un soporte, montar un flash, una ventana, colocarlo así, medir la luz y… ya está. Listo, hagamos una primera prueba.
En los minutos posteriores que ya si dedicamos a la sesión sigo conversando y recordándole parte de lo hablado en la mesa, intentando de manera sutil llevarle hacia esa sonrisa, y por supuesto, sucede y lo aprovecho.

Raphael

Hay algo que me motiva aun mas de lo que ya de por si lo hace el  dedicarme al retrato fotográfico, y es el hecho de además poder practicarlo con personas que son historia viva, modelo de éxito y de trabajo, y que de una u otra manera forman parte de nuestros recuerdos. Ya son muchos los personajes que han pasado por delante de mi objetivo, pero todavía de vez en cuando aparece alguno que me hace despertar este sentimiento. Raphael es uno de ellos, y sus seguidores le son fieles de una manera casi religiosa. Este encuentro ha costado mucho mas tiempo de lo habitual, y mientras se gestaba tenia claro que fuera cual fuera la fecha y lugar, y salvo causa mayor, iba a dejar de lado todo lo que ese dia me ocupase, para no perder la preciada cita.
Hemos quedado en la productora que gestiona su trabajo RLM y hasta allí me desplazo con intención y convencido de que voy a volver con un buen retrato y por supuesto una muy grata experiencia. Una vez allí tengo tiempo de sobra para decidir donde preparar el set para la sesión, y tras un primer vistazo a varias salas que me proponen, me decido por un salón de reuniones en la primera planta ocupado en su mayor parte por una gran mesa que pretendo hacer a un lado en la medida de lo posible.
-Puedes mover lo que quieras, me dice Luis, que es quien me está acompañando, no hay problema. Manos a la obra pues, la movemos entre los dos.
He tenido tiempo sobrado de preparar, medir, cambiar de lugar, volver a medir, y hasta de tomar café, pero de repente escucho desde abajo una voz que avisa a todo el mundo “Rafael entrando” Bueno, pues a prepararnos todos.
No es lo que yo hubiera querido, me hubiera gustado mas tiempo previo pero no lo hay, así que todo esa interacción que tan bien me viene para preparar el terreno y para pensar la mejor manera de encarar la sesión debo sustituirlo por improvisación, pero por supuesto ese reto tambien es un aliciente.
Tras unos minutos con él, Raphael me parece encantador y enseguida da pié a una conversación cercana que llevada con tranquilidad me propicia varias buenas tomas, tiene mucha soltura y no le importa la presencia de mi cámara tan cerca. Yo como siempre, no disparo al azar no me gusta llevarme cientos de fotos que luego no me valen para nada, sino que disparo como siempre cuando veo la ocasión y entre disparos, hablo y escucho.
Ahora comentando alguno de los inolvidables momentos de su carrera, como cuando actuó junto al gran Tom Jones, me sonríe sincero, ya lo hizo antes y no le capturé como quería, pero esta vez si!

Alex O´Dogherty

Donde descubrí realmente a Alex y donde nació mi interés por fotografiarle? Pues fue una noche en la que tuve la suerte de ser invitado al estreno de su show “La Bizarrería” al que acudí con otros amigos, sin saber muy bien lo que iba a ver. Allí descubrí que este tipo aparte de sus apariciones televisivas, canta, toca varios instrumentos, cuenta historias y te hace reír sin parar; lo pasé tan bien y me pareció tan distinto que desde entonces lo tengo en mente. Hace pocos días por fin he conseguido hablar con él y como era de esperar poco ha hecho falta para que se preste al reto de posar unos minutos. Así pues días después, ponemos la fecha y vamos allá
Paloma y yo llegamos a su casa, en un tranquilo barrio madrileño, pocos minutos antes de la hora programada y en vez de llamar al timbre en el momento decidimos gastarlos tomando un café y charlando en un bar cercano. Minutos bien aprovechados, por lo menos para mi.
Agotados los minutos y el café, volvemos y tras llamar a la puerta Alex aparece y nos invita pasar a su casa y también su lugar de trabajo.
-Esto está muy lleno dice Alex nada mas cerrar la puerta, a ver donde os viene bien, tengo algo mas de sitio arriba por si queréis mirar.
Aquí es donde hace vida, trabaja y compone, y la verdad es que si, el espacio está aprovechado al máximo repleto de muebles, un piano, batería… Me cuesta decidir de donde sacar esos pocos metros que necesitamos para colocar los bultos y montar luego el improvisado plató portátil. Mientras lo pienso me fijo en las paredes y estanterías llenas de recuerdos en forma de fotos, muñecos, discos, guitarras e instrumentos musicales varios. Por fin decido que el mejor lugar va a ser moviendo un poco una pequeña mesa redonda, apoyando el fondo negro contra el cristal de la terraza y bajando la persiana para evitar transparencias. Con un flash, un rebote y una vez bien organizados, aunque justos, tenemos espacio suficiente para trabajar.
Termino de iluminar mientras Alex sube a cambiarse para empezar cuanto antes pero antes de hacerlo me pregunta si tengo preferencias en la vestimenta. No, no las tengo, le gustan los anillos, tambien los sombreros y esto es lo único que le pido, el resto no me importa.
Con Alex ya preparado y mientras hago un ultimo ajuste Paloma empieza a hacer algunas fotos de makin-of, fotos que luego me vendrán muy bien para ilustrar con ejemplos reales durante algún taller de retrato.
Ahora solo es cuestión de disparar buscando el cuadro y momento justo, Ahora me mira fijamente, le propongo que muestre las manos llenas de anillos disparo un par de veces y si, creo que si, lo tengo.

Pablo Ibáñez (El Hombre de Negro)

Hace falta tener talento y carisma para mantener vivo y de actualidad un personaje por mas de diez años. La historia del nacimiento de este carismático hombre de negro es trabajo e ingenio, hasta que un día sin quererlo trabajando en el lugar y momento oportuno, el gran Pablo Motos se fija en él y desde ese momento le convierte en una pieza indispensable de su quehacer diario, algo que no debe ser fácil dado el nivel de exigencia que supongo a Pablo, el Motos, en todo lo que se refiera a trabajo. Tengo ganas de enfrentarme al temible Hombre de Negro, pero claro en mi terreno, no de otra manera, en un plató y con mi cámara por medio.

En los preliminares y al tiempo que voy preparando el terreno tanto material como en ambiente, hablamos de nuestras cosas mientras me tomo un café al que no me acompaña. Aquí me queda claro que detrás de los cristales ahumados y apariencia de hombre duro e implacable del personaje está Pablo, una persona encantadora y grande de corazón ademas de por su altura. También valoro la forma de salvar algo que para mi es un inconveniente, no tengo una pieza clave en todos mis retratos ya que no le veo los ojos.

Hago un intento sutil, pero no funciona, su personaje no permite que esto ocurra y esto implica aparecer siempre tapado con unas grandes gafas de sol.

-Pablo, no te fotografías sin gafas nunca?

-No, Pepe. Algún dia lo haré, pero ahora no

Contaba con ello, así que no prefiero no insistir mas y las gafas se quedan donde están. El tiempo y muchos retratos me han enseñado que a  los inconvenientes siempre hay que sacarles partido, y eso haremos, seguro.

Estamos en ROBISA, uno de los principales distribuidores de material fotográfico en España, donde por amistad nos han cedido su sala de meetings y plató para este encuentro. El sitio es perfecto, entre otras cosas porque así no he tenido que cargar a cuestas con todo mi equipo habitual, aquí hay de todo.

Mientras termino de iluminar, charlo con Pablo de su vida aparte de personaje, y de fotografía, ya que es un gran y buen aficionado con una interesantísima selección de retratos de los personajes que por El Hormiguero han ido pasando durante estos años. Hoy tenemos prisa y no da tiempo a mucho mas, tiene otra cosa en agenda en menos de una hora. Otro dia, sin cámara y sin luces seguro que encontramos el momento de retomar la conversación y hablar de lo que nos apetezca.

Ya estamos a punto, pero antes de empezar decido bajarle un poco sentándolo en una mesa, para tenerle a mi altura y crear ese tu a tu con el espectador. Me decanto por el fondo blanco para contrastar con su indumentaria siempre de negro y busco la forma inclinando un poco su gesto de no reflejar de manera molesta las luces de los flashes en los espejos de las gafa.  Tras algunos disparos intento insertar algo de fuerza ya que no tengo la mirada, con el gesto de mostrar un puño a la altura de la cara.

Creo que si, lo tenemos.

Pedro Piqueras

Pedro es una de las caras mas vistas y seguidas de nuestro país, por la cantidad de años que lleva en primera linea del periodismo. No solo la cara, tambien su voz es inconfundible y hace ya tiempo que quiero tenerle delante de mi objetivo
He conseguido que nos dedique una parte de la mañana de trabajo en su despacho, en la oficinas de Tele 5 donde según me cuenta él mismo prácticamente vive, ya que llevar la direccion de los informativos requiere a veces mas horas casi de las que dura la luz del día.
Hoy me acompaña Paloma, una buena amiga fotógrafa a la que agradezco que cargue y me ayude con la cantidad de cachivaches que debo desplazar para una sesión como esta. Llegamos con bastante tiempo a nuestra cita y eso me permite aparte de montar el escenario con tranquilidad e ir a por un café de máquina de los que cada día me voy haciendo mas fan, aunque por supuesto sigo prefiriendo el buen espresso de cafetería.
En el mismo despacho y aprovechando el espacio casi como en un juego de tetris preparamos el set y medimos luz para dejar todo a punto, a falta de algun ajuste de última hora una vez llegue Pedro. Cosa ya de poco
Llega poco después de que acabemos los preparativos, y aun con el café en la mano nos saludamos y empezamos una animada conversación, animada entre otras cosas por la coincidencia de que  mi ayudanta, Paloma y él son vecinos sin saberlo hasta ahora, y porque los tres tenemos en común el amor incondicional hacia los perros, de los que todos contamos con mas de uno, y de dos. Realmente es una persona encantadora y extrovertida con una mirada muy característica, que intentaré recoger y capturar en el retrato que vamos a hacer en breve.
Tras una visita a la redaccion que nuestro anfitrión nos brinda para ponernos al dia de como funciona esa maquinaria, pero sin terminar en ningún momento de contarnos cosas, empezamos con la sesión en el rincón preparado para ello. Solo mido y ajusto un poco la ventana de luz y listo.
Ahora tan solo tengo que disparar sin prisa, cada vez que durante la conversacion aparece lo que busco. No hace falta mucho tiempo porque aparece en mas de una ocasión de manera muy natural, y lo aprovecho… CilcK!