Robben Ford

Inmersos en el festival de jazz de Madrid 2012, estoy doblemente emocionado. Como aficionado a este genero musical, por poder ver en estos días a los mas grandes artistas internacionales de este. Y como fotografo, ya que tengo la suerte de poder fotografiarlos y chapurrear con ellos en mi pésimo ingles, unas palabras durante el tiempo en que les tengo bajo mi fotográfica jurisdiccion.
Hoy toca en el Fernan Gomez, Robben Ford. Una leyenda viva de la guitarra. Músico hijo de músico, con un sonido inconfundible y que con poco mas de 60 años ya ha creado escuela y una horda de seguidores por todo el mundo.
He quedado en pasar por el teatro temprano, para ubicarme y dejarlo todo preparado, me dicen al llegar que Robben ha llegado esta misma tarde a Madrid. Llegará cansado, aun tiene que hacer la prueba de sonido y después claro, el concierto; y aunque se que cuenta con ello y que ya ha dado el OK, no quiero que se me escape. Prefiero tenerlo todo a punto y poder reaccionar rapido en cuanto me diga.
Este año me han dejado dos camerinos contiguos muy amplios, donde acomodarme, montar el set y donde poder dejar las cosas de un dia para otro, asi que manos a la obra.
Preparamos el plató en un camerino y en el otro amontonamos bolsas, chaquetas y el equipo que no vamos a utilizar. Queda mucho tiempo así que decidimos salir a tomar un café y cuando salimos veo entrar Robben acompañado de mi amiga Cecilia, de la organización del festival.
No tarda mucho en empezar la prueba de sonido y durante ella me siento privilegiado. Estoy escuchando un par de potentes temas en la primera butaca del patio y sin nadie en el teatro, salvo los técnicos. Antes de terminar me doy cuenta de que Robben ya ha desaparecido. Está bastante cansado me dice Cecilia y va a aprovechar la hora que falta para descansar en el hotel. Bueno! tendrá que ser después. Aprovechamos tambien nosotros para cenar algo y volvemos justo al comienzo del concierto.
En cuanto acaba preparo, enciendo y compruebo todo, para aprovechar al máximo los 5 minutos que me han prometido. Bajo al camerino de Robben y no se como pero mientras bajo por una escalera, Cecilia y Robben suben por otra. Para cuando me doy cuenta ya han pasado varios minutos en los que El artista me está esperando. Subo rápido, vuelvo a saludarle y le pido disculpas. El me sonríe, quitandole importancia, le veo cansado y no le hago esperar mas.
Pido a Cecilia que se quede con nosotros y me ayude con el ingles.
Robben se sienta y pienso en la de veces habré estado yo editando fotografias con su música de fondo. Ahora está aquí delante de mi cámara… me encanta la actitud de este tipo, después de todo lo que lleva encima y aun le queda una sonrisa de chiquillo para mi… Click!!!

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