Christian Scott

Hay personas en todas las artes que nacen con un don y simplemente lo desarrollan a lo largo de su carrera. Christian es uno de esos genios precoces que la vida de vez en cuando libera, para deleite del resto, de nosotros, los mortales. Uno de los llamados grandes del Jazz
Ya le vi el año pasado en el escenario junto con otro grande, Marcus Miller, pero entonces no tuve la oportunidad de fotografiarle. Este año ha venido de nuevo a España durante el certamen de Jazz Madrid 2012 y esta vez si! Nos han concertado un fotográfico encuentro.
Actua por la tarde en la sala Clamores en el centro de Madrid hacia las 10 de la noche. Nosotros llegamos desde otro asunto, hacia las 8:30. Vamos a intentar dejar montado nuestro equipo y luego cenar algo antes de que llegue Christian.
Me preocupa un poco el montaje porque el camerino de Clamores es bastante pequeño y tampoco quiero molestar demasiado.
No tardo mucho en dejarlo todo medio preparado ocupando lo menos posible y cuando salgo Christian anda ya por aquí, le veo probando algo en el escenario y luego ir hacia el camerino con algo de comida entre las manos. Le abordo antes de que entre y le aviso de que los trastos que hay montados dentro son nuestros. Me responde que OK, sin problema, y que luego seguramente tendremos 5 minutos antes del show. Estupendo. Vamos a cenar por aqui cerca que ya hay ruidillos en el estomago.
Sabemos que el show tardará un poco en empezar, siempre se retrasa por lo menos 30 minutos, Veo de nuevo a Christian por la sala, me despisto un momento para decir algo a mi ayudante y cuando me doy cuenta le tengo a mi lado sonriente. Tenemos esos 5 minutos ahora, me dice. Estupendo! vamos allá.
En el camerino, casi no cabemos, tengo que retirar una mesa y dejar espacio suficiente para un flash y una silla frente a mi. Christian juguetea con un par de trompetas mientras mira como me afano por encajar todo en tan poco espacio. Bromeamos con este asunto chapurreando yo un pésimo ingles, pego mi espalda contra la pared contraria y encuentro el espacio justo.
Entre el poco espacio, el calor del flash y mi afan por mimetizarme con la pared, el sudor empieza a caer por mi frente. Encuadro a Christian entre los dos instrumentos, entonces el cambia su actitud y me mira fijamente. Es justo lo que busco… Click.

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