José Sacristán

Haciendo un simil pugilistico este señor si que es un auténtico peso pesado. Una seña de identidad en lo que a interpretación se refiere en nuestro país, un referente donde se miran grandes y pequeños del género y a mi parecer junto a Concha Velasco y Arturo Fernandez uno de los grandes de una época que aún nos quedan en escena, y por cierto sin parar de trabajar ni un día ninguno de ellos.
Toda una responsabilidad para mi esta ocasión única que ha costado mas de un año conseguir, ya que sucede muchos meses después del primer intento de cita. Pero por fin es el momento.
En el teatro del Matadero de Madrid se está representando “muñeca de porcelana” y allí voy hoy con la compañía de mi buen amigo y mejor periodista, Carlos H. Vazquez, ya que este retrato será también portada en DNG Photo Magazine junto con la entrevista que magistralmente firma en los últimos números. De esta manera el tiempo previo que suelo emplear en romper el hielo con cada uno de mis invitados, lo vamos a invertir en las preguntas y respuestas acompañadas de un aromático y para mi muy necesario café, en la cafetería del teatro.
Terminada la entrevista, nos adentramos los tres en las entrañas del teatro, en dirección al camerino del maestro que es donde hemos previsto preparar la sesión. Ya he estado aquí en mas ocasiones y sé que para ello, y debido al poco espacio de que disponemos, tengo que invertir mucho ingenio y poco equipo en iluminar. Pepe prefiere quedarse con nosotros durante este proceso, en el que empleo pocos minutos y que solvento con una ventana soft muy cerca de su cara y un reflector desplegable que se sostiene a duras penas en la estantería para la ropa que queda al otro lado. Todo medido ya y hechas las primeras pruebas empiezo a hablar con Pepe y a disparar mi Hassel, como siempre hago, prudente y mimando los disparos como si fueran los de un carrete en vez de los económicos de una moderna digital. Me hago mayor y aún conservo esa manera de trabajar.
Entre estos no me resulta difícil encontrarle el gesto y la mirada que antes durante la conversación le dije,  “nada forzado, todo natural y termina saliendo Pepe, ya verás”  “Lo se, he visto lo que haces” me contesta él.
Y sale, ya lo creo que sale… ClicK!!