Dani Rovira

Desde hace ya unos años triunfa en España el humor en forma de monólogo. Esto ya lo hacia el maestro Gila antes que ninguno, pero ahora gracias a algunos programas de tv tenemos una nueva y fresca oleada de talentos en esta faceta del humor.
Entre ellos cuento con unos cuantos amigos maestros en el tema, como Diego Arjona que fue quien hace un par de meses me presento a Dani Rovira en “El Manycomico” durante una noche de monologo. A mi juicio Dani es uno de los mas grandes monologuistas que se mueven actualmente por los escenarios. Hoy voy a retratarle.
He quedado con Dani para comer, tal y como viene siendo mi costumbre cuando las agendas nos lo permiten para así romper el hielo y conocernos un poco mas antes de la sesión.
Llego con unos minutos de retraso y no es mi costumbre, pero hoy el tráfico de Madrid no me ha dejado opción.
Llego al parking cuando me entra un whatsapp de Dani
-Pepe, estoy ya aqui.
-Descargando en el parking, ya subo, le replico
Por fin llego, nos saludamos y nos sentamos en una mesita de Palé, el restaurante que hemos elegido para comer.
Comemos opiparamente y charlamos durante un par de horas, hasta que llega el momento de tomar una decision, o empezamos ya a trabajar o nos vamos a echar una siesta. Decidimos trabajar.
Preparo mi equipo y en pocos minutos estamos cada uno en nuestro lado de la cámara, él delante y yo al disparador.
Durante una media hora seguimos compartiendo vivencias mientras yo aprovecho cada gesto suyo para disparar mi Hassel cuando creo que veo algo. En una de esas Dani se ríe, no recuerdo de que , pero veo esa chispa suya simpática y algo gamberra. Así que aprovecho… Click!!

 

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Pepe Viyuela

 

Pepe Viyuela es otro de esos personajes que podría incluir en mi capítulo de “entrañables” Ya sea en su papel de “Filemón”, “Chema” el tendero de la serie Aida o en sus sketches de humor; su papel es siempre el de alguien que despierta cierta compasión, alguien que se hace querer por su manera de ver la vida sin maldad, siempre con sorpresa y con buen humor.
Nos hace reír a la vez que sentir cierta angustia mientras le vemos luchar contra una silla, una mesa o intentar colocarse una guitarra para tocar ante un público impaciente.
Recuerdo que después de hablar con él por teléfono para concretar la cita yo me ofrecí a desplazarme hasta su casa, pero él prefirió venir a mi estudio, cosa que siempre agradezco ya que aquí lo tengo todo mas controlado. Chapó!
Quedamos en que pasaría por aquí por la mañana para tomarnos un café y charlar un poco antes de liarnos con las fotos. Recuerdo también la expectación que esto causó en mis hijos, que después de haberme visto fotografiar a un sinfín de artistas, despertando en ellos mas bien poco interés, ahora estaban apunto de conocer a Filemón en persona y esto les tenía mas que encantados.
Suena el timbre con puntualidad, creo que no se movía el reloj mas de un minuto de la hora prevista y salgo a recibir a mi invitado.
-Que tal Pepe? encantado de tenerte aquí. Pasa.
-Hola Pepe, encantado igualmente.
Entramos y mientras preparo el café aviso a mis hijos de que pueden bajar y hacernos una breve visita. Viyuela encantado habla con ellos muy atento aunque con cierta timidez. Es una persona a la que fuera del escenario le gusta pasar desapercibido. Le pongo el café y charlamos todos un rato, mientras mis hijos le siguen mirando atónitos.
Como tengo todo listo, en cuanto terminamos podemos pasar al estudio y empezar con la sesión. Preveo que va a ser fácil, conociendo su facilidad para gestualizar. Disparo unas cuantas veces mientras me regala muchos de sus gestos mas típicos, pero hay un momento en que veo justo lo que busco, esa cara mezcla de sorpresa y timidez que creo que le define como personaje y como persona. Así que, un momento que… ClicK!

 

Luis Larrodera

Hoy he quedado para fotografiar a Luis Larrodera, polifacético artista al que entre muchas otras cosas también recordamos por ser el último presentador del mítico programa de televisión “Un, Dos, Tres”
De camino a mi cita recojo a un amigo común, Diego Arjona, que viene a echarme un cable y comer con nosotros. Vamos en mi coche hasta el restaurante donde, abusando un poco de la confianza de nuestra amistad, también les robaremos un poco de espacio del local para trabajar, después de la comida. No nos ponen ninguna pega, al revés, encantados de recibirnos allí.
Diego y yo llegamos al restaurante los primeros, así que nos da tiempo a tomarnos una cervecita, mirar nuestros twitters, whatsaps y demás deberes sociales antes de que aparezca Luis, junto con su familia. Vienen los tres, ya que después del retrato oficial hemos acordado hacer una divertida foto de familia.
Diego y Luis son viejos conocidos y compañeros de algunas fatigas. Esto hace que el ambiente en la mesa sea estupendo.
Mientras comemos observo que Luis tiene unas facciones muy peculiares, duras, así que voy a intentar aprovechar esto último, mas que buscar un retrato amable y fácil. También tengo que decir que es sumamente amable y extrovertido. Buena gente, en dos palabras.
Después de la comida yo me levanto el primero y los dejo en la mesa charlando mientras voy a preparar mis cosas para empezar cuanto antes con la sesión. En cuestión de pocos minutos estoy listo para saltar de la mesa al mini plató improvisado en un salón aparte.
Luis se coloca en su sitio, sentado sobre un pequeño pub listo para dejarse fotografiar. Le tiro de la lengua sobre su periodo en el un dos tres y sobre Chicho, personaje que me encanta y al que he perdido la pista. El me cuenta como ese programa en cierta medida ha marcado su carrera y lo difícil que resulta salir de ese personaje tan popularizado por la tele.
Sonríe de manera muy natural ante la cámara, pero yo no voy buscando esto sino mas bien concentrar su atención y marcar esas facciones, duras y tan particulares. Creo que… ahora… ClicK!

 

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Fofito

Ya voy teniendo unos añitos. Soy  consciente de ello por varias razones que no vienen al caso, pero desde luego una de ellas es porque muchos de  los recuerdos de mi infancia suelen ser en blanco y negro, como mis retratos. Entre otros tengo unos gratos recuerdos de las tardes que pasaba sentado en el suelo del salon en casa de mis padres, esperando a que empezara mi programa favorito. -Como están ustedeeees? empezaba, y en casa mis hermanos y yo gritábamos, bieeeeen. Eran los Payasos de la tele, simpáticos, divertidos y tan educados que a todos los niños nos llamaban de usted. Gabi, Fofó, Miliki, Milikito, Fofito…
Por aquel entonces no podia ni pensar que unos años después iba a poder fotografiar y compartir un rato con uno de ellos en persona, pero la vida dá muchas vueltas y mira por donde ahora estoy delante de Fofito con mi cámara y dispuesto a retratarle.
Unos minutos antes he llegado a su casa cargado como siempre que voy a estos quehaceres, pero cargado tambien de emoción y ganas de ponerme a a trabajar cuanto antes. Fofito, que aunque se llama Alfonso, no atiende si no le llamas por su nombre de payaso, me ha recibido en la puerta acompañado de 2 perrillos que juguetean y se le enredan entre la piernas. Amablemente me ayuda a llevar las cosas hasta dentro y allí me presenta a su mujer Mañi que cariñosamente nos saluda y atiende en la medida que le deja una pierna de la que convalece de una reciente intervención.
-Pepe, ponte donde quieras, dice Fofito. Yo mientras sigo preparando la maleta (mañana sale de gira) y me visto de payaso enseguida
-OK, voy montando aquí mismo junto a esta pared. Dame 15 minutitos
Termino de montar y medir antes de que Fofito regrese, y mientras, Mañi me ofrece un refresco. Hace mucho calor este mes agosto le digo, y acepto encantado ese refresco.
Fofito aparece ya vestido, maquillado, y cargado con varios artilugios que podemos usar, me dice, para la sesión. Un pequeño acordeón, un saxofón enano y un circo de juguete precioso que le regaló alguien y ahora no me acuerdo.
Se coloca en una silla delante del fondo negro y yo disparo mi cámara mientras le cuento lo bién que me lo pasaba de pequeño con los payasos de la tele. El a su vez me cuenta cosas de su carrera y su inminente partida. No para de trabajar  y eso en los tiempos que corren quiere decir que lo que hace lo hace muy bien.
Utilizamos el saxofón y el acordeón, usamos también el circo del que que me resulta una foto preciosa, pero es después de un rato cuando no tiene nada en las manos, se apoya en su mano izquierda y me dedica una de estas miradas de payaso triste que tanto me gustan.
Ya la tengo… ClicK!!