Pepe Carabias

Estoy pensando que hay ciertos personajes con los que podría hacer un capitulo aparte titulado algo así como “Los entrañables”; ese tipo de personaje de larga trayectoria del que todo el mundo habla bien y al que todos aprecian. Y sin dudarlo incluiría dentro a este señor bajito y simpaticote
Tengo que decir que me declaro como otro admirador mas de su persona con la cercanía y amistad que me queda después de una sesión de fotos y un café o viceversa.
Hoy viajo acompañado de Patri, una amiga y aprendiz de fotografía que me acompaña y me ayuda con el transporte de todo el equipo.
Hemos quedado en su casa de Madrid una fresquita mañana del mes de enero y llegamos a la hora justa aún después de haber dado un pequeño rodeo por culpa de unas obras. Al llegar llamo al telefonillo y no tarda mucho en contestarme una inconfundible voz.
-Quien es?
-Hola Pepe, soy tu tocayo Pepe… Castro
-ja ja, claro, pasa Pepe.
Enseguida se abre la puerta metálica que nos deja el paso libre y allí detrás está ya esperandonos José Carabias.
-Bueno que tal chicos? Pasad por aquí y os enseño esto para ver donde queréis que nos pongamos. Os parece bien?.. Tengo una bodeguita abajo donde organizo algunas fiestecillas familiares y a lo mejor es buen sitio.
Bajamos con el equipo la escalera y llegamos a un saloncito rustico con una barrita y una chimenea que me parece perfecto para pasar la tarde hablando de lo que sea y tomando una copita. Y claro! por supuesto también para hacer un buen retrato, así que aquí empiezo a montar mis cosas para la sesión.
Al poco aparece Conchi, su esposa que muy amablemente nos ofrece un café y algún dulcecito de los que todavía le quedan de la cercana navidad y nosotros aceptamos de mil amores. Termino de montar y hago una pequeña parada para dar cuenta del café y hablar un poco con Pepe de lo que quiero de la sesión. Le aviso de que en estos retratos me gusta acentuar lo mas posible la personalidad del gesto y que no soy partidario de quitar las  arrugas.
-Ah no! desde luego que no. Mis ojeras ni me las toques que son mías y muy mías.
No podemos estar mas de acuerdo, así que al lio… Se sienta en una mesita baja que le he colocado delante y empiezo a disparar. Como siempre aprovecho para recabar información y anécdotas suyas, que a mi me sirven para conocer mas al personaje y también ayudan a relajar aun mas si cabe la sesión.
El me ha hablado de sus ojeras… mmm… veo una toma en la que todo el gesto de la cara parece dirigir la atención hacia una, y… CLICK

Arturo Gonzalez

Continuando con la saga “Parroquia” esta semana publico el retrato de Arturo, el irreverente y acido compañero de fatigas radiofónicas y mas, de Sergio “El Monaguillo”.
Hemos quedado en Toledo Sergio, Arturo y yo en el Hotel AC Toledo, para hacer una fotografía que ilustre su inminente publicación. Aquí vamos a crear una escena graciosa que transmita en clave de humor el titulo del libro.
Yo he llegado una hora antes que ellos para revisar la habitación, montar el equipo, prepararlo todo y poder tomarme un cafetito antes de que lleguen. En el hotel me recibe Maria su simpática directora, que siempre amable conmigo me acompaña a ver la habitación; que por cierto tiene unas vistas que ganas me dan de quedarme allí una temporadita. Una vez preparado todo me voy al Hall a hacer unas llamadas y atender ese cafe que me llama desde hace un rato con su olorcito.
Durante estos minutos Arturo y Sergio me llaman para decirme que están muuy cerca
-Enseguida llegamos Pepe, ya estamos allí, y así llegan por fin al Hotel “20 minutos tarde”.
A Sergio ya le conozco pero a Arturo es la primera vez que le veo y me parece un poco mas bajito que en la radio. Entramos para no retrasarnos mucho mas ya que tenemos doble sesión, la de la foto del libro y luego la misión de retratar a Arturo. Sergio al entrar opina como yo y quiere quedarse a vivir aquí.
Como lo tengo todo listo, no hace falta mas que meterlos en la cama (Si! en la cama juntos) y liarnos a trabajar. En este punto me salto todo lo referente a la sesión de cama, aunque tiene mucha miga,  para terminar de redactar lo que ahora interesa, que es el retrato de Arturo.
Una vez terminada la 1ª sesión, monto aparte un set con fondo negro mientras ellos disfrutan de un refresco en la inmensa terraza, y una vez preparado llamo a Arturo de nuevo que viene raudo y veloz. Esto me gusta porque veo que está con mucha y buena predisposición a dejarse inmortalizar cruelmente por mi cámara.
Ahora mi misión es distraerle hablando y preguntando por asuntos que le despisten y relajen su acelerado cerebro para llevarle a mi terreno. Y eso hago dandole también unas pequeñas indicaciones de lo que quiero conseguir y lo entiende bien, porque muy muy poco después le veo esta cara de pícaro que… CLICK!!

Sergio Fernandez (El Monaguillo)

Hoy voy a fotografiar a todo un personaje, Sergio Fernandez, o como todo el mundo le conoce “El Monaguillo”, alma mater al 50% junto con Arturo Gonzalez del disparatado programa radiofónico “La Parroquia” en Onda Cero.

La verdad es que el día promete ya que para ello hemos quedado en el restaurante de un buen amigo, que siempre generoso se ha ofrecido a prestarnos su espacio, y como no puede ser menos vamos a aprovechar la visita para comer todos juntos antes de ponernos a trabajar.
Todos? Si, ya he dicho que el día prometía, también viene con nosotros Juanma “El Langui”. Tengo ganas de presentárselo a Cipri, se que van a congeniar, así que le he invitado a la comida. Juanma está en una productora en el centro de Madrid y allí le recogemos mi compañero Javier y yo de camino al restaurante.
Yo siempre soy puntual, pero hoy, un atasco y una metedura de pata mía, hacen que lleguemos casi media hora tarde y cuando lo hacemos Sergio ya está esperándonos, se ha autopresentado y allí están los dos sonrientes y dandole al pico. Ya es un poco tarde, todos tenemos hambre, así que nos sentamos a pedir un refrigerio antes de comer. Cipri ha desaparecido atendiendo sus asuntos pero no tarda mucho en volver y sentarse a la mesa con nosotros. La comida se nos pasa casi en un abrir y cerrar de ojos entre platos, risas y una agradable tertulia a los postres, que a mi me sirve también para observar a mi inminente víctima.
Sintiéndolo mucho me levanto de la mesa cuando aun sigue la tertulia, pero tengo que empezar a montar y prepararme para lo que no deja de ser mi el objetivo de esta reunión de hoy, retratar al Monaguillo. Parece que esto pone fin a la velada gastronómica ya que tardan poco en levantarse los demás y seguir con la charla fuera del comedor.
Una vez preparado el set, invito al “Mona” a tomar asiento. El Langui también se sienta cerca de nosotros y bromea con Sergio durante la sesión. Aprovecho para ir haciendo algunas tomas y la verdad es que tengo la impresión de haber captado mas de una buena que guardaré para otra ocasión.
Sergio ahora me mira y abre unos grandes ojos en un simpático y típico gesto suyo… ClicK!

 

Y aqui el video Makin-Of montado por mi compi Javier Bazaga:

Luis Eduardo Aute

Estoy pensando en mi nuevo articulo para el blog, mientras escucho en la radio un programa sobre Eric Burdon. Navego por mis archivos y estoy mirando esta fotografía justo cuando empieza a sonar su mas famosa canción, The House of the Rising Sun. La mirada de Aute mientras lo hago parece decirme “esto me gusta”
Es una foto que me encanta y que he dejado un tiempo en el tintero esperando el momento para publicarla, y no sé por que que extraño motivo al escuchar a Burdon me he decidido a hacerlo hoy. Quizás por lo de viejo rockero, creo que Aute lo es, aunque su música no sea el Rock&Roll. Para mi el viejo rockero es aquel que sigue vivo y en pie de guerra después de toda una vida de trabajo. Cantautor, director de cine, pintor, poeta… durante 40… 50 años?  Si! un autentico viejo rockero.
Había quedado con Luis Eduardo en su estudio una semana antes y toda la semana estuve deseando que llegara el momento. Hay ciertos personajes que me tienen nerviosisllo antes de retratarles y no es por falta de confianza en mi mismo, sino por las ganas de hacerlo ya!
Llego a su estudio, situado en un chalecito de un céntrico barrio de Madrid cargado con mis cosas y dispuesto a sacarle todo el jugo tanto fotográfico como personal a los minutos que tenga por delante en su compañía.
La primera en recibirme en el jardincillo cuando llamo al timbre es Duna, una joven, simpática y nerviosa perrita que me ladra y olisquea. Me encantan los perros así que disfruto con esto; pero inmediatamente Aute aparece por la puerta y la regaña cariñosamente.
-Duna! no seas pesada. No te preocupes Pepe que no hace nada
-No! si me encanta, déjala que se acostumbre a mi.
-Pero pasa Pepe, pasa por aquí y dime donde quieres montar tus cosas
Entramos y pasando a través de un despachito, completamente inundado de libros donde por el aspecto de la mesa está trabajando en algo,  me conduce hasta el estudio donde pinta sus cuadros.
-Aquí hay luz natural. Te sirve Pepe?
-¡Perfecto! Si
Pongo manos a la obra y rápidamente preparo el pequeño plató, siempre vigilado muy de cerca por Duna que no pierde detalle y de paso, me regaña de vez en cuando. En unos minutos tengo todo listo para empezar la sesión.
Aute me pide permiso y enciende un cigarro de apoyo, ya que se me confiesa fumador empedernido y a mi… no me importa en absoluto.
Disparo mi Hassel unas cuantas veces ante la supervisión de Duna y la ahumada tranquilidad del posador hasta que en una toma, después de una supongo sabrosa calada, Aute casi… casi me sonríe. Lo justo como para… CLICK!